miércoles, 14 de marzo de 2012

!!!!! DOMINICAL EN COSTA RICA !!!!!!







Dominical es un pueblo ubicado frente a la playa, sobre la costa pacífica meridional, a tan sólo 45 kilómetros de Manuel Antonio/Quepos en dirección sur, y a 35 kilómetros al oeste de San Isidro de El General. Originalmente una aldea de pescadores, Dominical es ahora hogar de una próspera y amistosa comunidad. Con grandes olas durante todo el año, Playa Dominical es un verdadero paraíso para surfistas provenientes de todo el mundo. Además, la belleza natural del área y la variedad de actividades y servicios locales que convergen en este pueblo, hacen de él un gran destino para cualquier turista.

Este hermoso lugar también ofrece alojamiento para todos los gustos y presupuestos: es posible alquilar desde un pequeño cuarto de hotel hasta una casa entera. Los surfistas que se establecieron en Dominical dirigen sus propios negocios como bed & breakfasts, campamentos y otros tipos de hospedaje en la playa. Hay muchas atracciones, entre las cuales es importante mencionar el cercano Parque Nacional Marino Ballena; también hay un sinfín de actividades para realizar en esta zona, incluyendo caminatas y campamentos en la selva, observación de fauna y excursiones a caballo, entre otras. Además, la bella playa es, todas las tardes, escenario de espectaculares atardeceres.

El pueblo de Dominical es pequeño y, probablemente, sin su hermosa playa y sus majestuosas olas, no existiría del todo. Sólo hay un camino que conduce a Dominical, y se separa de la carretera principal para luego volver a ella. El centro del pueblo está conformado por algunas tiendas colocadas en fila, al borde del único camino de tierra que también lleva a la playa. Al final de Dominical, casi llegando al risco Roca Verde, hay una playa remota que, por su belleza, es la vívida representación del paraíso tropical.

jueves, 8 de marzo de 2012

DIFERENTES LUGARES DE COSTA RICA ...








Guayabo es el sitio arqueológico más importante y de mayor tamaño descubierto en Costa Rica, ubicado en las laderas del volcán Turrialba, próximamente será designado Patrimonio Mundial de la Ingienería, especialmente por su calzada (en la foto), la calle de acceso, de varios kilómetros de largo. Esta calzada está construida con piedra de río y tiene por lo menos 500 años,
como por su acueducto realizado en piedra. Sorprende la buena técnica con la que fueron construidos.

La playa Santa Teresa se encuentra ubicada al sur de la Península Nicoya en la provincia de Puntarenas en el centro de la Costa Pacifica y solo a 150 Km. al oeste de la capital San José.
Bella playa de arena blanca/gris y con un esplendido oleaje que se esta convirtiendo en un punto popular especialmente dentro de los surfistas internacionales, ya que es una playa para cualquier nivel de surfing.

Sarchi es un lugar muy turístico de Costa Rica ubicado solo a una hora de la capital San José. Se considera la cuna de la artesanía y el folclor costarricense. Muchos turistas viajan hasta este hermoso lugar para adquirir esta bella artesanía aprovechando las hermosas playas ubicadas en la zona.

En el Parque Nacional de La Vieja , la catarata doble de Las chorreras vierte sus aguas en el río Blanco, uno de los tres cursos que surcan el parque. Liberia es la ciudad más cercana a este parque. El volcán que le da nombre consta de nueve cráteres. Destaca la ruta del volcán y el paseo hasta la doble cascada de Las Chorreras.

jueves, 1 de marzo de 2012

COSTA RICA UN OASIS DE NATURALEZA VIRGEN







Fueron apenas 17 los días que pasó Colón en este país de Centroamérica, después de desembarcar cerca del actual Puerto Limón, y comprobar que era el primer europeo que pisaba semejante paraíso. Los pacíficos nativos no le ofrecieron resistencia ni tampoco se privaron de lucir joyas de oro y piedras preciosas. Entonces la codicia despertó y en nombre de los tesoros que el territorio debía encerrar, el hombre blanco lo llamó Costa Rica.
La historia de Costa Rica es un triunfo de la paz sobre la hostilidad, debido a la atmósfera tranquila de este país.
Estudios hechos en Costa Rica confirman que muchas civilizaciones se han asentado en esta región desde hace 10,000 años, y después de la llegada de los conquistadores españoles. Muchas civilizaciones indígenas, han desaparecido, siendo Costa Rica su hogar, dejaron tras ellas misterios y maravillas para las generaciones futuras. Una de estas maravillas son cientos de rocas que se han hallado en la costa del Pacífico, perfectamente esféricas, que van desde el tamaño de una pelota de béisbol hasta rocas del tamaño de un automóvil.
Objetos de oro y jade son otros tesoros dejados por estas antiguas civilizaciones, y que ahora pueden ser admirados en museos en el Valle Central.
Más recientemente, se han encontrado antiguas ruinas indígenas en los alrededores del Valle Central, dejando al descubierto sofisticados sistemas de acueductos y canales, al igual que magníficas construcciones que escapan a la imaginación.
Costa Rica
Por la época de la llegada de Colón, había cuatro tribus indígenas principales viviendo en Costa Rica. La costa este era el dominio de los Caribes, mientras que los Borucas, Chibchas y Diquis vivían en el sur-oeste. Para empezar, estas poblaciones no eran numerosas y cuando llegaron los Españoles, se encargaron de casi desaparecerlos; algunos lograron escapar y otros perecieron, aún así muchos colonizadores establecieron colonias en América Central y Méjico, que finalmente ganaron su independencia de España en 1821.
La conquista logró cosechar desastres, pero de oro y jade, ni migas. En 1563 nació Cartago, en la meseta central, donde la fertilidad del suelo volcánico hizo que el asentamiento perdurara. Quizás nunca tuvo la Corona española colonia más pobre. Lejos de la costa, quedó marginada de las rutas comerciales y así fue literalmente olvidada durante siglo y medio. Dicen que fue en esos tiempos durísimos -cuando se necesitaron unos a otros para no morir- que se forjó el temperamento amistoso y solidario de los ticos, como se autodenominan los costarricenses. Ese carácter que cualquier visitante puede reconocer no bien aterriza en San José.
Tempranamente el café se convirtió en el producto principal de Costa Rica, y la oligarquía cafetalera se convirtió en la clase gobernante. Otros productos como las bananas también ayudaron al crecimiento económico de Costa Rica. Todos estos esfuerzos de la agricultura hicieron posible la mejora de los sistemas caminos y telecomunicaciones, construyendo caminos, vías férreas, haciendo la electricidad y educación disponible para todos.
Sin duda alguna, y hasta la fecha, el mayor logro de Costa Rica fue la disolución del ejército, después de la guerra civil de 1948, bajo mandato del ex-presidente José Figueres Ferrer, y que cambió para siempre el rostro de nuestra nación, convirtiéndola e lo que es hoy en día: una nación cálida, calma y pacífica.
Hoy en día Costa Rica sigue siendo un país amante de la paz, tiene la taza de alfabetismo más alta del mundo. El turismo también juega un papel muy importante, por lo que los Costarricenses han aprendido a valorar y apreciar los beneficios que la inversión extranjera les puede brindar. Si usted la visita se dará cuenta que todos en Costa Rica son amigables y siempre dispuestos a ayudar.

La capital

La ciudad nació en 1737 y pese a su rol de capital, no es muy inspiradora. Los restos coloniales están dispersos por diversos lugares de la ciudad, y la falta de planificación la hacen algo compleja de entender, pero una experiencia interesante, que no deja de ser divertida.
En descargo de la capital-es cierto que se la recorre y conoce en media jornada- hay que decir que es muy tranquila y el turista sólo recibe sonrisas y buen trato en el itinerario que van trazando sus pasos. Es más, la agenda cultural ofrece siempre una buena excusa para ver teatro y ballet, sobre todo danza moderna.
Antes de apuntarse a cualquiera de las excursiones que parten de la capital, visita los Museos del Oro y del Jade. El primero guarda una buena colección de miniaturas y piezas medianas en oro. Gracias a una audioguía que puede alquilarse sumando 2 dólares a la entrada, es posible conocer algunas creencias y prácticas religiosas: actividad chamánica, autosacrificios; y detalles sobre los adelantos tecnológicos en el uso de los metales. El segundo es, no sólo el museo más célebre del país sino el que alberga "la mayor colección mundial de jade de las Américas".

Naturaleza completa

Costa Rica es un pequeño país, en donde se apiñan ecosistemas de grandiosas expresiones naturales y extensas zonas agrícolas donde florece un orden de cafetales y plantaciones de bananos. Parece mentira que en tan poco espacio haya lugar para tantos volcanes, bosques, selva, foresta lluviosa, pájaros y mariposas que aletean en una deslumbrante multitud de especies, y tantas otras especies. Al oeste el océano Pacífico y al este el mar Caribe, completan la geografía costarricense con paisajes de película.
El volcán Poás es una cita ineludible a 45 minutos de San José y que obliga a prever abrigo: a 2.700 metros el frío se siente. Al cráter, de 1,5 km de diámetro, se llega caminando en 15 minutos; se lo huele ya que no para de expulsar gases desde sus 300 metros de profundidad que tiñen el aire de amarillo. Al asomarse al borde de ese agujero, aparece una laguna de espesas aguas verdes, mezcla de lluvia y el ácido sulfúrico que de su interior emana. Sentir el aliento del volcán a un palmo de las narices es casi como un trance, mitad fascinante, mitad aterrador.
Pero el primer cráter que abrió la ira del Poás no es éste, sino otro localizable a 30 minutos andando por un sendero de frondas bien señalizado. En el trayecto se ven plantas de hojas enormes, son las sombrilla del pobre, ideales para cubrirse del impiadoso sol. Tabos (el cráter) es hoy una laguna quieta que suele esfumarse bajo un manto de neblina pasadas las 11 de la mañana. Recorrer estos caminos entre la niebla es una experiencia indescriptible.
Cuatro impresionantes cordilleras montañosas dan lugar a la diversidad biológica de Costa Rica. Juntas, mientras se distribuyen a lo largo del país, dan forma a una columna vertebral de alturas y de belleza sobresaliente, donde los recursos naturales no tienen rival.
La Cordillera de Guanacaste descansa al norte del país, su pico más alto está ligeramente sobre los 1,850 metros (6,000 pies).Alberga volcanes activos y recientemente activos, tales como el fiero y ruidoso Volcán Arenal. El Volcán Rincón de la Vieja, un Parque Nacional de 14,083 hectáreas, formado por diversas fuentes de erupciones volcánicas, estuvo activo por última vez entre 1966 y 1970. Dos de sus nueve zonas de erupción se encuentran aún activas. El pico más alto de la Cordillera de Guanacaste es el Volcán Miravalles, con 2,020 metros sobre el nivel del mar.
Al este del volcán Arenal, está la Laguna Arenal, un punto de quiebre que nos lleva a la siguiente cordillera: la Cordillera de Tilarán, donde hasta ahora no ha sido reportada ninguna actividad volcánica.
A continuación viene la impresionante Cordillera Central, que alberga cuatro importantes volcanes: el Poás, el Irazú, el Barva y el Turrialba. Gran parte de la cordillera está protegida por el Sistema de Parques Nacionales; el Poás y el Irazú son en sí Parques Nacionales, y la mayor parte de la cumbre del Volcán Barva pertenece al Parque Nacional Braulio Carrillo. Ser parte del Sistema beneficia al turismo, ya que la mayoría de los volcanes pueden ser accedidos cómodamente por carretera, y están bien organizados para ofrecer al turista una experiencia de aprendizaje. Ya que la actividad volcánica es común en el área, las ciudades vecinas han experimentado muchas erupciones y están acostumbradas a cenizas volcánicas y a temblores diarios. La última erupción del Volcán Poás fue en 1980; y el último periodo activo del Irazú fue entre 1962 y 1965.
Al sur de la Cordillera Central está la cordillera más grande del país: Talamanca, una imponente cordillera no volcánica que se extiende hacia el sur de Cartago, adentrándose en Panamá. Esta magnífica cordillera alberga los picos más altos de Costa Rica, incluyendo diez picos por encima de los 2,950 metros de altura, y al nuboso Cerro Chirripó, que alcanza la mayor elevación en el país (3,432 metros). La mayor diversidad biológica de Costa Rica está comprendida en esta región, también protegida por dos importantes Parques Nacionales: La Amistad y Chirripó.

Ecología: un camino natural

Más de una cuarta parte del territorio costarricense ha sido apartada para protegerla contra la explotación y los estragos producidos por otros seres humanos. Ningún otro país en el mundo se acerca a estas estadísticas. Más de un veintisiete por ciento del espacio comprendido por Costa Rica ha sido declarado parque nacional, reserva biológica o refugio de vida silvestre, además de otras categorías de áreas en protección, tanto privadas como públicas. La ecología de Costa Rica está representada por cifras elevadas: entre 500.000 y un millón de especies de flora y fauna; cientos de miles de especies de insectos; 2.000 de orquídeas; 208 de mamíferos; 850 de aves y una innumerable cantidad de mariposas y polillas. Un cinco por ciento de la flora y fauna existentes en el planeta se encuentra en este territorio que cubre tan solo un 0.03% de la superficie terrestre. Rodrigo Carazo, ex-presidente de Costa Rica (1978-1982), afirmó lo siguiente sobre el sistema de parques nacionales: los parques son "... espléndidos laboratorios naturales que ofrecemos tanto a la comunidad científica internacional, como a los niños, jóvenes y adultos que no deben ser privados del contacto directo con la naturaleza en su estado original. Los parques nacionales son el medio por el cual los costarricenses fomentamos la paz entre los seres humanos y la buena voluntad entre las naciones".
La historia de la creación de los parques y las áreas protegidas de Costa Rica ha estado marcada por el drama, los ideales y el sacrificio. Uno de los pioneros en la protección del medio ambiente y de las especies fue Nils Olaf Wessberg, quien junto con su esposa, Karen, llegó a Costa Rica en 1955 proveniente de Suecia. En ese entonces Nils compró una finca en Nicoya, cerca del pueblo que hoy conocemos como Montezuma. Como naturalistas apasionados que eran, la pareja construyó su hogar con hojas de palmera, y se dispuso a vivir lo más armoniosamente posible con el medio. Montezuma se encuentra en el rincón más remoto de lo que en ese entonces era una península bastante inexplorada. Sin embargo, este aislamiento no bastó para que Nils y Karen Wessberg lograran escapar del progreso, y les tocó presenciar, consternados, la paulatina destrucción de los bosques vírgenes de Cabo Blanco, en la Península de Nicoya. A raíz de esto, Nils se consagró como activista. Trabajó incansablemente para recolectar fondos con el fin de comprar grandes extensiones de terreno, y de este modo preservar la región. Al cabo de tres años llenos de complicaciones, logró recolectar $30.000, la cantidad necesaria para comprar las 1.172 hectáreas que hoy constituyen la Reserva Natural Absoluta de Cabo Blanco. Ahora, una placa instalada en el interior del parque es una muestra de agradecimiento a la memoria de Nils, quien fue asesinado en manos de quienes no compartían sus ideales conservacionistas mientras trataba de establecer otro parque en la Península de Osa.
Otro personaje que destaca es Mario Boza, un investigador de los bosques de Costa Rica, quien puso a trabajar su pensamiento conservacionista en la creación de Santa Rosa, el primer parque nacional del país. En 1969, la Ley Forestal anunció la inminente creación del Monumento Nacional de Santa Rosa, y Mario Boza estableció el Departamento de Parques Nacionales. Pero debido a la escasez de fondos y de personal necesarios para darle una estructura firme a este tipo de leyes, los esfuerzos pasaron casi desapercibidos y el uso de los suelos forestales siguió siendo como en el pasado: pastizales para el ganado de los alrededores y haciendas donde invasores talan y queman la vegetación.
Boza no pudo detener la destrucción por medio de los mecanismos burocráticos tradicionales, así que optó por recurrir a la prensa con el fin de llegar de una forma directa al pueblo costarricense. "Santa Rosa en llamas; Parque Nacional en ruinas", decían los encabezados de la prensa. El público se enfureció y las autoridades de los parques recibieron la autorización de expulsar a los invasores de las tierras y de protegerlas contra la inversión ganadera y agrícola.
En Guanacaste existe un experimento de reforestación natural, concebido y desarrollado por el biólogo norteamericano Dan Janzen. Este proyecto tiene implicaciones que pueden afectar el futuro de todo el planeta tierra. Para Dan Janzen, es obvio que la reforestación de los bosques devastados no es tan simple como se ha creído siempre. El estudio cuidadoso de extensiones similares al tamaño de los parques de Costa Rica, nos ha enseñado que el tejido de la vida es infinitamente elaborado, y que para reconstruir lo que ha sido deshilvanado no basta con sembrar árboles; se requiere de una labor más compleja.
Tal y como está sucediendo en otros países, el nivel económico de este país en vías de desarrollo pareciera contradecir los esfuerzos ambientalistas. Los parques y las extensas áreas protegidas tienen un alto costo. La expansión urbana, producto de la concentración de un 60 por ciento de la población costarricense sobre el suelo más fértil del país -el Valle Central-, cubre la tierra de concreto y asfalto, y sigue su camino a un paso frenético. En un intento por imitar el modelo de los Estados Unidos y del Primer Mundo, surge un conflicto inevitable entre el consumismo y la conservación. En consecuencia, el sistema fluvial, así como la estructura hidroeléctrica que alimenta al país, están siendo seriamente amenazados. La producción incontrolada de desechos tóxicos producidos por las industrias bananera, cafetalera y de fertilizantes, entre otras, ha contaminado las aguas internas y costeras. Los pesticidas hechos a base de químicos agrícolas inicialmente fueron utilizados sólo para los productos tradicionales de exportación, como el banano y la caña de azúcar, pero ahora están siendo implementados por los productores de flores y vegetales, amenazando con destruir importantes especies tales como los armadillos y los cocodrilos que habitan a lo largo del río Tempisque. La deforestación se convierte en la consecuencia inevitable de los extensos pastizales para el ganado, y desencadena un proceso de erosión irreversible que reduce la capa laborable del suelo. Y la lista continúa.
Los naturalistas extranjeros tratan de balancear estas fuerzas. Los ambientalistas y ecologistas de todo el mundo han venido a Costa Rica para aliarse con el bando de "los buenos". En la actualidad, Costa Rica cuenta con cientos de expertos ambientales, y docenas de organizaciones internacionales para la conservación trabajan en nombre de los esfuerzos ecológicos del país.
Con la creencia de que la verdadera conservación solo puede lograrse por medio de la voluntad de la gente, el sistema de parques nacionales ha puesto su empeño en educar a los ticos más afectados por la conversión de tierras libres en parques. La cooperación de estas personas es indispensable para la supervivencia de las zonas protegidas. Por ejemplo, la costumbre de cazar especies animales para las cuales el parque se ha convertido en refugio, debe ser cambiada. Los animales grandes, tales como los jaguares y los pumas, necesitan de mucho espacio libre para sobrevivir. Convencer a los lugareños de que no los maten, a pesar de que estos felinos representan una amenaza constante para el ganado, es una tarea complicada que por lo general pasa desapercibida.
Al visitar las zonas protegidas, los turistas ecológicos y los tradicionales benefician al sistema de parques nacionales de Costa Rica: con solo hospedarse en una reserva privada, al contemplar y comprender un poco sobre los parques nacionales, por medio de su trabajo y sus contribuciones a las fundaciones que luchan por proteger a Costa Rica, estos visitantes ponen su granito de arena.
El Parque Internacional La Amistad atraviesa la frontera con Panamá y pronto pasará a formar parte del sistema de parques de ese país; el proyecto del Parque de la Paz, que se ubicará a lo largo del río San Juan y abarcará la frontera entre Nicaragua y Costa Rica, es un esfuerzo conjunto entre ambas naciones: estos son dos ejemplos muy claros de lo que en materia de cooperación internacional se puede desarrollar a partir de los parques nacionales.
Pero, ¿será suficiente? El hecho de que Costa Rica sea considerado un país seguro, tranquilo y democrático es tanto una bendición como un problema para la nación. El mundo no va a seguir brindándole ayuda, atención y cobertura periodística a un lugar tan gentilmente democrático. Existen otros muchos países desventurados en el planeta, que están siempre al borde de la desesperación y que claman por ayuda, atención, apoyo y cobertura de los medios informativos.

Gastronomía: un arte tradicional

Profunda y duradera ha sido la influencia indígena en el arte culinario, especialmente la de origen norteño, lo que explica el parecido con la cocina mexicana y, en el pasado, la enorme y sorprendente similitud con la cocina criolla guatemalteca y hondureña. Indestructible ha sido asimismo, el sello aportado por los conquistadores españoles, que con innumerables productos de su país y de los vecinos pueblos conquistados, enriquecieron las costumbres alimentarias, al mismo tiempo que veían transformarse las suyas al contacto con los pueblos aborígenes.
En cuanto a la forma de preparar el maíz, existían diversos procedimientos. El principal de ellos daba comienzo con el ablandamiento de los granos de maíz, que se ponían en agua y cal durante una noche. Luego de lavarlo, las indias lo molían en una piedra de dos o tres palmos de latitud cóncava, con otra redonda y gruesa o larga, a fuerza de brazos como suelen los pintores moler colores para su oficio, echando agua y dejando pasar algún intervalo, poco a poco, no cesando de moler. Con la masa resultante de este proceso preparaban unas tortas grandes, delgadas y blancas, el arte de cuya confección provino de las culturas norteñas, entre las cuales las tortillas de maíz desempeñan el lugar que ocupa el pan de trigo entre otros pueblos.
Existían diversas formas de prepararlas: mayor o menor grosor, diversos aliños; y cada una respondía a un nombre distinto. La palabra tortilla propiamente dicha viene del náhuatl, de tlaoltliltic palabra compuesta por los vocablos tlaolli = maíz, y tliltic = negro o ennegrecido.
El procedimiento para hacer las Veiltexcalli es el que se utiliza en los campos: Estas tortillas se tienen que hacer con mucho cuidado, y su cocimiento es delicado, ya que el calor del comal debe ser exacto. Se hacen en comales de barro o de hierro; el comal se prueba echando una cucharada de agua fría sobre el mismo, si ésta se evapora instantáneamente, se empiezan a cocer las tortillas. Se coloca la tortilla sobre el comal, se espera para voltearla aproximadamente de quince a veinte segundos (no debe dejarse más tiempo sin voltear porque se seca); se deja cocer treinta segundos más, y se procede a voltearla nuevamente; se deja cocer unos diez o veinte segundos, y se esponja como un globo.
Para moler el maíz con que hacían las tortillas y los innumerables otros platillos con que adornaban su mesa, los chorotegas usaban unas piedras que destacan por su extraordinaria belleza artística. Este instrumento culinario, de origen náhuatl, recibe el nombre de metate o metlatl, (su nombre en aquella lengua), que es una lápida con tres patas, sobre la cual se extiende el maíz. El grano se maja con un cilindro de piedra, de forma ovoide y redondeado en los extremos, que en náhuatl recibe el nombre de metlapilli, y que hoy lo llaman simplemente mano de piedra.
Los chorotegas tenían una variadísima gama de alimentos preparados de masa de maíz. Entre ellos, sobresale el tamalli - tamal - elaborado tomando un poco de masa, colocando algún relleno en el centro, y dándole forma a una especie de rollo como de un jeme, de unos dos o tres dedos de grosor, que se envolvía en una hoja de la misma caña del maíz o en otras similares (de plátano, entre otras), y poníase a cocinar en una olla con agua.
Los chorotegas aliñaban los tamales con semillas de ayote molidas y otros condimentos, lo mismo que con carnes - de xulo o perro mudo, chompipe, venado, tepeizcuinte, etc. - con tomate, miel de abeja o caracoles. Esa salsa, de tomate, pepitas de ayote y chile rojo, se utilizaba también profusamente en la comida azteca. En México, y en la Meseta Central costarricense, esta salsa ha conservado su pureza, y se sigue usando lo mismo que entonces, llamada con el mismo nombre náhuatl: pipián. En Costa Rica es la que se utiliza en los tradicionales tamales navideños.
Con masa de maíz preparaban también el atol - del náhuatl atolli - una papilla que se hace cocinando la masa en agua y mezclándole otros ingredientes como miel, especias, etc. En la actualidad, en la región guanacasteca, el más popular es todavía el atol hecho de maíz pujagua, de color morado.
Las formas de preparar el maíz en cazuela eran muy variadas. Además del pipián ya mencionado, lo preparaban también con pescado, semillas de calabaza molidas, chile y tomate, con ranas y chile verde, o con camarones.

Actividades culturales

Costa Rica ofrece gran cantidad y variedad de lugares y actividades culturales, con conciertos, festivales, exhibiciones y obras de teatro interpretadas y realizadas por profesionales y amantes del arte, que de seguro será algo para recordar.
La Sinfónica Nacional, orquesta reconocida internacionalmente, ha realizado giras a Taiwán, Los Ángeles, España, Alemania y Europa Oriental en años recientes, realiza presentaciones en el histórico teatro Nacional de Costa Rica dos veces al mes.
Un puñado de barones del café, muy visionarios, encomendaron la construcción del Teatro Nacional, una estructura hecha de piedra, para 1000 ocupantes y diseñada por arquitectos belgas y decorada por artistas italianos. Muchas estrellas Internacionales han actuado aquí, tales como, Prima Ballerina Anna Pavlova, del Ballet Bolshoi, Andres Segovia y Arthur Rubenstein. El teatro se ha convertido en una joya del patrimonio musical y teatral de Costa Rica.
El teatro Melico Salazar, con capacidad para 1,500 ocupantes, y otros 13 teatros pequeños acogen representaciones de la Sinfónica Juvenil, un talentoso grupo de jóvenes cuyas edades oscilan entre los 6 y 12 años y que realizan presentaciones durante el año lectivo (entre los meses de Marzo y Noviembre); la Sociedad de Opera Nacional y el muy reconocido Coro Nacional, se presentan en el Melico Salazar y el Teatro Nacional que asimismo es anfitrión de frecuentes representaciones de las compañías de danza más aclamadas del país, la Compañía Nacional de Danza y El Taller Nacional de Danza, los cuales alternan programas de danza clásica y avant-garde (vanguardia). Grandes artistas locales e internacionales exhiben de todo en las 19 galerías del país, desde formas cubistas y fotomontajes dadaístas hasta figuras neoclásicas. La comunidad artística, muchas veces trabaja en cooperación con el Ministerio de Cultura, asegurando compromisos especiales que complementen las exhibiciones permanentes en las galerías del área metropolitana.
Algunas de las mejores exhibiciones y obras en escena pueden ser vistas en el Centro Nacional de Cultura (CENAC) un complejo de teatros, museos y restaurantes rodeando un patio de ladrillos y un anfiteatro en Barrio Amon. El Ministerio de Cultura adopto como su cuartel general la propiedad de lo que una vez fue la Fábrica Nacional de Licores y construyó El Teatro y el museo de Arte y Diseño Contemporáneo.
El Ministerio (221-2154, fax 2566722) provee una lista semanal de los eventos y exhibiciones en el ámbito nacional. El teatro de calidad es dominado por la Compañía Nacional de Teatro, que rutinariamente lleva a cabo producciones de alto presupuesto. Teatros más pequeños presentan comedias graciosas, farsas crudas y ocasionalmente piezas experimentales.
Teatro Restaurante (Dinner Teatro), es un género adoptado ocasionalmente por la única compañía de teatro de habla inglesa del país, El Pequeño Grupo de Teatro, fundado en 1949. Representa cuatro funciones al año, profesionales y no profesionales son bienvenidos. En la campiña o área rural lo que domina la escena cultural son los festivales locales, con sus carnavales, rodeos, conciertos y muestras de manualidades.

Otros destinos interesantes

Sarchí despunta en la Meseta Central, o "valle central" como allí llaman a esta zona que se eleva tres mil metros, y es uno de los varios poblados que busca saciar la curiosidad de los visitantes sin perder su gracia original. Por ejemplo, muchos aprendieron a reproducir carretas en todos los tamaños y las venden como souvenirs pintadas en vivos colores. A fines del siglo pasado las carretas -tiradas por bueyes- se usaron para transportar caña de azúcar, después tabaco y finalmente granos de café. Hoy, desprovistas de utilidad, se convirtieron en rentable icono turístico. A veces en las calles se oye el son de una marimba, especie de xilofón que deriva de un antiguo y rústico instrumento del Congo y se toca con dos ó tres palillos.
Hacia el Pacífico, como hacia cualquier parte del país, los caminos se recorren con calma. En tren se cubre cualquier distancia en el doble de tiempo, ventaja para no ansiosos. Vaya en ómnibus o en auto, debe tomar la carretera Interamericana Norte que luego conecta con la Ruta Antigua Cerros de Aguacate, camino montañoso que zigzaguea entre imágenes magníficas de tierra tostada, verdes y más verdes. Una espumosa catarata se recorta en el paisaje: es la Represa de la Garita. Después el mundo parece acabarse en Puntarenas, enclave costero. Desde aquí hay que cruzar el estrecho de Nicoya para llegar a la península del mismo nombre y a su puerto, Paquera. El ferry que cubre el recorrido tiene dos líneas, la comercial -apta para viajeros independientes- y la institucional, que sólo lleva a los que van a Tambor para alojarse en el Hotel Barceló. La primera hace cuatro viajes diarios, dos por la mañana y dos por la tarde; así que conviene presentarse bastante temprano, sobre todo en temporada alta. Al desembarcar en Paquera, un servicio de taxis 4x4 propone traslado a cualquier punto de la península. Sea fiel a la costumbre local y regatee el precio.
Hasta Cabo Blanco hay un par de aldeas donde distraerse. Tambor es una, con una ribera larguísima, y además del aludido hotel con sistema All Inclusive, pueden encontrarse cabañas. Instalarse en el Barceló implica holgazanear al sol, tumbarse en una hamaca con vista al mar, partir desde aquí hacia la isla Tortuga para hacer snorkel o pescar, andar a caballo por la playa, alquilar un cuatriciclo o apuntarse a safari en jeep a la Reserva Absoluta de Cabo Blanco, retazo boscoso de lluvia y humedad que refleja lo que era la península de Nicoya antes de la llegada de la agricultura.
Frente a la reserva, la isla del mismo nombre es refugio natural para infinidad de pájaros bobos. Una rica fauna marina merodea en los arrecifes de coral, de los pocos que aún se conservan intactos, y sólo con permiso mediante (no es muy fácil conseguirlo) se puede bucear.
Camino al sur aparece Montezuma, lugar favorito de despreocupados, mochileros y fans de la vida agreste onda hippie. Con 500 habitantes estables (casi todos extranjeros), una playa de arena blanca y otra de arena negra, dunas que bordean el mar con plataformas rocosas, y mucha calma existencial, se resuelve la vida en este paraje. De los barcitos fluye el reggae al atardecer y la única pantalla (una sábana extendida) para ver cine a las siete de la tarde está en El Sano Banano, boliche vegetariano de una holandesa que en Montezuma recaló un día y se quedó para siempre, más feliz que un tico. Este reducto es para algunos el destino final, ya que una vez que descubren la paz y armonía de este pequeño paraíso, es difícil volver a la vida urbana. Muy recomendable para quienes buscan desconectarse del alienamiento de lo cotidiano.

jueves, 23 de febrero de 2012

GUANACASTE, COSTA RICA ....






Largos días de verano y bellas playas, son dos frases que definen a Guanacaste. Guanacaste es una provincia para las almas activas, es una atracción para sus visitantes con su asombrosa línea costera, una increíble vista de aves, asombrosas cabalgatas, excelente surfing, maravilloso buceo snorkel y magnifico windsurfing de montaña y lago. Es fácil entender porque mucha gente viene a visitar esta provincia.

En el Este y formando los limites de Guanacaste se encuentra la cadena de volcanes que se extienden a unirse con las Cordilleras de Guanacaste y Tilaran. Hay grandes facilidades para hacer caminatas de manera que los turistas pueden escalar a la cima de un buen numero de volcanes, incluyendo el área del Volcán Rincón de la Vieja, y de esta manera disfrutar de un paisaje verdaderamente refrescante. Podemos recorrer a través de un denso y lozano bosque, el cual es anfitrión de un imponente conjunto de plantas exóticas y salvajes, muchos animales raros y en vía de extensión, aves y animales como el jaguar y los tapires. De estas montañas fluyen también varios ríos que caen y forman un plano aluvial drenado por el Rió Tempisque y este a su vez nutre la provincia antes de desembocar al Golfo de Nicoya.

Es una región profunda en cultura, el nombre Guanacaste es derivado de la palabra guahnacaztlan, palabra nativa para denominar el árbol guanacaste. Este es el árbol nacional de Costa Rica.

La forma mas fácil para llegar a Guanacaste es volar al Aeropuerto Daniel Oduber en Liberia. La mayor razón por la cual en esta región el turismo ha hecho boom es porque a este aeropuerto llegan vuelos de todas partes del mundo, especialmente la U.S. Continental. La mayoría de los lugares de esta región están apartadas de la Autopista Panamericana (Hwy.1) y donde sus paisajes se encuentran a la derecha cuando usted se dirige al noroeste a lo largo de Guanacaste y continuando casi hasta el limite con Nicaragua. Si va viajando en bus, asegúrese de sentarse del lado derecho cuando viaje hacia el norte ya que la vista a los volcanes es verdaderamente esplendida.

jueves, 16 de febrero de 2012

LUGARES HERMOSOS DE COSTA RICA







( Corcovado, Peninsula de Osa, Bahia Drake y Golfo Dulce, Carate, Dominical, Tortuga, Golfito,...

La puerta de entrada y centro de distribución principal es la ciudad de Pérez Zeledón, su límite se extiende por el borde del cantón incluyendo los atractivos de la fila Tinamastes tales como las Cataratas de Nauyaca, el pueblo de Platanillo y hasta el Río Barú. En este último se inicia el sector costero que se extiende hasta Punta Burica con un total de 490 Km. de longitud.

Las actividades principales son el disfrute de la playa y recursos marinos en entre ellos la observación de ballenas y delfines, también la observación de manglares, paisajes, reptiles, pesca deportiva, el surfing, las caminatas por los senderos de los parques nacionales, el buceo profesional, las caminatas energéticas a la cumbre del Chirripó, el disfrute de los jardines botánicos, cataratas impresionantes en las áreas protegidas son parte del principal producto que ofrece la unidad turística que se accede a través de esta oficina de información. El producto principal es el ecoturismo especialmente el que se realiza entre el Humedal Sierpe-Térraba; la Reserva Forestal Golfo Dulce, el Parque Nacional Marino Ballena, la Reserva Biológica del Isla del Caño y el Parque Nacional Corcovado. El turismo de playa posee un amplio potencial en el sector costero de Dominical-Piñuela; Playa Platanares; Zancudo y Pavones. El producto de montaña se identifica en la subunidad Cordillera de Talamanca en donde destacan San Gerardo de Rivas y San Vito de Coto Brus que son centros que dan acceso al Parque Nacional Chirripó y el Sitio de Patrimonio Mundial de la Amistad.

PLAYA DOMINICA

Es una playa de oleaje fuerte, ideal para la práctica del surf. Es también muy frecuentada por campistas, ya que se ofrece esa facilidad. Desde Dominical se pueden realizar excursiones (y tours) a lugares cercanos de gran belleza escénica como las cataratas de Nauyaca, así como a la lomas cercanas, desde donde se divisa un paisaje espectacular de todo este sector costero. Cuenta con una diversidad de servicios turísticos y comerciales.

PLAYA UVITA

Ésta es una de las playas más hermosas de la costa del Pacífico Sur. Su oleaje es moderado y seguro para el baño. Posee esteros y manglares, especialmente en su extremo norte. Hacia el sur del estero de la Quebrada Villegas presenta una hermosa hilera de cocoteros. Cercano a su extremo sur se halla la Quebrada Colonia. Es una playa ideal para realizar caminatas y cabalgatas, así como para observar la vida marina que existe en los alrededores de la punta (tómbolo) Uvita.

ISLA BALLENA

Para llegar a ella deberá abordar un bote o panga que lo conducirá hasta la isla, es una zona extraordinaria donde se puede practicar el buceo y observar la variedad de especies marinas.


miércoles, 8 de febrero de 2012

CARIBE SUR ... PUERTO VIEJO





Playa Manzanillo

La Costa sur del Caribe en Costa Rica simplemente es un maravilloso lugar para visitar, con su ambiente relajante, la comida completamente picante y su cultura afro caribeña única. El corazón y el alma de la zona caribeña esta expresada en los ricos sabores que se convierten en el lugar favorito para los turistas que buscan relajación y diversión bajo el sol. Si usted pone un pie en Puerto Limón, la capital de Limón, será transportado completamente a otro mundo en comparación con San José.
La mayoría de la gente en este lugar tiene descendencia afro caribeña y proveniente de Jamaica o de otras islas del Caribe. Ellos vinieron para la construcción del ferrocarril y otros para trabajar en las plantaciones de banano. Estas plantaciones todavía soportan y apoyan las exportaciones de esta provincia. Si usted visita el sur de Limón hoy en día, encontrara numerosas plantaciones de banano, las cuales son su mayor producto de exportación en la zona.
Si usted mete cabeza en todas las ciudades del Sur de Costa Rica en la Costa Caribeña se encontrara usted mismo en un lugar donde su única descripción es una pequeña parte de Jamaica, con gente completamente rasta, se escucha música Calipso y reggae por las calles y se huelen los deliciosos aromas de la cocina criolla. Además el idioma es simplemente una mezcla de español, algunas veces se escucha un dialecto en ingles. El pueblo le abre los brazos a todos los extranjeros, estos pueblos son experiencias inolvidables. Además de todas sus bellezas también tiene la posibilidad de estar en contacto directo con las tribus de los indios Indígenas que han vivido en la región por miles de años.
Inaccesible hasta hace un par de décadas atrás, esta región de se describe por el estruendo turístico que ha tenido en los últimos años. Esto fue gracias a la construcción de la carretera de Guapiles, que conectaba Limón con la capital de San José en 1987.Visite también el glorioso Parque Nacional en Cahuita y el Refugio Gandoca-Manzanillo. Este es el hogar de increíbles bosques lluviosos en la zona costera y una vida marina rodeada de arrecifes de coral. Para el ávido surfeador, un viaje por esta región será incompleto sin quedarse en Puerto Viejo de Talamanca. Este lugar tiene maravillosas playas y además se encuentra la famosísima; Salsa Brava. Definitivamente este es el lugar perfecto para pasar un buen momento.
Para aquellos que buscan un lugar más silencioso, hay cantidades de lugares en esta región. Inclusive puede quedarse literalmente en medio de la jungla y a tan solo minutos de la costa. Manzanillo es uno de los pequeños pueblos extraordinarios. Los hoteles todo incluido son geniales porque son muy cómodos y no le permiten estresarse porque aquí encontrar todas las facilidades inmediatamente.

miércoles, 1 de febrero de 2012

COSTA RICA EL PARAISO TERRENAL








Costa Rica es un paraíso tropical rodeado de una exuberante selva y variedad de especies salvajes autóctonas. Su extensión, no mucho mayor que Suiza, esconde entornos y paisajes que cambian continuamente. Su temperatura cálida favorece un clima húmedo y lluvias frecuentes que nutren la vegetación salvaje.
En Costa Rica existe una variedad de especies vegetales, entre las que se cuentan 800 clases de helechos y 1400 especies de orquídeas. Éstas se hallan en entornos a nivel del mar y en altitudes como el cerro Chirripó; donde habitan variedades de pumas, jaguares, monos y la población de tapires más grande de Costa Rica.
La variedad de paisajes de Costa Rica se ha clasificado en doce zonas ecológicas, así catalogadas por el biólogo Leslie Holdridge, debido a las distinciones del suelo, el clima, su flora y su fauna. La zona del litoral está rodeada por colonias de manglares y humedales; cinco especies de mangles crecen a lo largo del Golfo de Nicoya, península al noroeste y lugar de desove de la tortuga de carey; en el Delta del Grande de Térraba, en el pacífico Sur, a 270 km. de la capital San José; o en el Golfo Dulce, en las lagunas de Tortuguero y Gandoca-Mazanillo, que cuenta con distintos ecosistemas de manglares.
Los bosques lluviosos que rodean el ecuador se cuentan entre los ecosistemas más complejos de la tierra. Contienen más de la mitad de las especies conocidas y abarcan una extensión de 10º al sur y al norte del ecuador, causando diversos tipos de temperaturas, suelos y condiciones climáticas que permiten diversificarlos, al menos en 13 tipos distintos de bosques lluviosos. Las precipitaciones son constantes y abundantes en la costa tropical o con períodos de sequía en el litoral del Pacífico. Entre los bosques lluviosos de mayor altitud se encuentran el parque Nacional Braulio Carrillo y el parque Nacional Tapantí, con climas más frescos.
Según el Instituto nacional de Biodiversidad en Costa Rica se encuentran alrededor de un millón de especies de plantas y animales autóctonos. Centenares de osos hormigueros, coatíes, iguanas, aves y decenas de miles de insectos. Hay 200 especies de mamíferos, la mitad de los cuales son murciélagos; se encuentran también, variedad de especies de felinos, seis de las cuales están amenazadas. El mono aullador, los capuchinos, el tití anaranjado, el mono araña y los perezosos viven en medio de la llanura o a altitudes medianas. Además de ardillas, mapaches y 40 especies distintas de roedores.
Podemos encontrar 850 especies de aves, como el colorido colibrí garganta de fuego, con su exótico pelaje azul, lila o verde. Los loros y los papagayos cuentan con 16 especies y se les encuentra por todas partes, agrupados en grandes colonias, en los parques Nacionales de Corcovado y Manuel Antonio, como en la Reserva Biológica Carará. Y por supuesto, el quetzal, un ejemplar de belleza única, con las brillantes manchas rojas de su plumaje y su larga cola, que puede llegar a medir hasta 60 cm.
La diversidad de la fauna marina, en ambos litorales de Costa Rica, es inmensa. Son entornos ideales para la práctica del submarinismo y el encuentro con especies de tiburones, ballenas, mantas y meros. El Golfo del Papagayo y el Golfo Dulce son enclaves propicios para la pesca deportiva, pues en sus aguas cristalinas abundan los peces espada, los corados y enormes bancos de tiburones martillo. En las aguas cercanas al Parque Manuel Antonio hay arrecifes coralinos y se pueden avistar ballenas jorobadas y yobartas en las aguas cálidas de Bahía Ballena.